Ariel Amoroso

AHRCC

COVID-19: semana de intensas gestiones de la AHRCC en beneficio del sector

LA ENTIDAD INFORMA SOBRE LAS CONSECUENCIAS GENERADAS POR LAS RESTRICCIONES EN EL SECTOR Y A SU VEZ PLANTEA LAS MEDIDAS QUE SE NECESITAN PARA SALIR ADELANTE

En las gestiones y encuentros con funcionarios y organismos la Asociación pone permanentemente de relieve las problemáticas que atraviesa la hotelería y la gastronomía de la ciudad en el marco de una emergencia sin precedentes. Analizamos los protocolos de apertura y resaltamos la poca utilidad de las medidas de flexibilización. Solicitamos en cada caso ayudas fiscales y económicas y subrayamos las dificultades para acceder a créditos de la banca privada por parte de los establecimientos afectados.

Medidas para el sector gastronómico:

Necesitamos abrir con protocolos nuestros servicios para poder reactivar nuestros negocios. No creo que los establecimientos que están cerrados abran sólo porque ahora se puede hacer take away. Es una estructura muy costosa que no se cubre solo con delivery o take away. Son más bien complementos. El delivery es un empujón pero no ayuda a despegar el negocio, simplemente a mantenerlo a flote, o ni siquiera. En líneas generales, representa un 10% de la facturación. Es muy preocupante el día después, pero también el mientras tanto. El take away y el delivery son buenas medidas para quienes están abiertos, pero el problema en el fondo sigue siendo el mismo: abrir el salón. Además vamos a tener que hablar seriamente de las aplicaciones de delivery. A nosotros nos llegan a cobrar hasta el 30%. Es un abuso, perdemos nosotros, los chicos que hacen el reparto y los consumidores. Sólo ganan esas plataformas.

En la gastronomía somos muy creativos para seguir adelante. Pero reinventarse no es la solución.

La reapertura también va a ser algo complicado, porque cuando por fin se puedan abrir los establecimientos la recaudación no va a ser la misma. Trabajar debajo del punto de quiebre significa seguir perdiendo plata.

Cargo fijo de los servicios públicos. Pagamos lo mismo de luz si estamos abiertos o cerrados:

En la Asociación que represento la gran mayoría pudo recibir ayudas del Gobierno Nacional y eso al sector lo ayudó mucho. Pero tenemos problemas con los prestadores de servicio, Edenor y Edesur. Nos reunimos con los máximos responsables del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), para solicitar que las compañías distribuidoras bajen el cargo fijo de la potencia que contratamos hasta que se normalice todo; y no pagar como grandes consumidores porque no estamos usando la electricidad. Estas negociaciones con el ENRE están perfiladas a recalcular el costo de la energía porque con el contrato de un nivel de potencia nos siguen cobrando las cuentas de luz con facturas exactamente iguales o superiores a que si estuviéramos abiertos. El encuentro virtual fue con el interventor del Ente Nacional Regulador de la Energía, Federico Basualdo. En el encuentro se fijó como objetivo consensuar los canales de comunicación necesarios para llevar adelante una agenda de trabajo común. Basualdo compartió los lineamientos y objetivos de la intervención del Ente y su equipo de trabajo tomó nota de los reclamos sectoriales planteados por la AHRCC.

La realidad es que la situación de los gastronómicos es crítica. Con las puertas cerradas, todos los establecimientos vieron su facturación caer a cero.

Reuniones con entes y organismos:

Desde el sector se reclaman beneficios impositivos para recibir algún alivio. Pese a no tener ingresos, los hoteleros y gastronómicos siguen pagando sueldos, alquileres, expensas y gastos fijos. Reclamamos la exención del pago de ABL y de Ingresos Brutos por 180 días, devolución de saldos acreedores del Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias (Sircreb).

En las reuniones con los máximos responsables del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, la AHRCC junto a la CAT y la AHT analizó la necesidad de medidas urgentes para paliar la grave situación. Desde el Entur se reconoció que el turismo es para la ciudad una industria clave para la recuperación económica y el desarrollo de Buenos Aires, señalando que el sector tiene en el organismo un espacio donde hacer efectivas las propuestas destinadas a la reactivación. La reunión se llevó a cabo en la sede del Ente con Camila Suárez, Directora Ejecutiva del organismo, y con Fernando Straface, Secretario General.

Falta de créditos:

El sector de los bancos privados no ha dado una sola respuesta aunque sabe que estamos al borde de la quiebra generalizada. Sólo tuvimos respuestas de parte del banco Ciudad. El resto, los privados en sí, nos siguen pidiendo la apertura de carpetas de crédito, la revisión de antecedentes, todo en plena crisis. De ahí que no nos han dado ayuda aunque, como se sabe, son créditos que cuentan con respaldo del mismo Estado. Hemos recibido el acompañamiento del presidente Alberto Fernández, que instruyó a los ministros Matías Lammens y Matías Kulfas para que trabajen en ese tema. Y así se ha hecho. Sin embargo, los bancos siguen sin prestar.

La falta de financiamiento pone en riesgo el pago de ese 25 por ciento acordado que nos corresponde pagar en los salarios.

Sin reactivación:

La caída para hoteleros y gastronómicos no conoce precedentes ya que mi impresión es que van a cerrar más empresas porque no hay cómo solventar el día a día. Podemos pasar un mes sin vender nada, dos meses quizás, pero más no. A esto se suma que, cuando tengamos la posibilidad de abrir, nuestras ventas van a ser muy inferiores a las que había antes de la pandemia.

Habrá una oferta acotada de lugares hasta que la situación de la enfermedad esté controlada.

A la par de la falta de clientes locales, el sector es consciente de que habrá enormes dificultades para volver a operar en las zonas que tradicionalmente dependen del turismo. Puerto Madero, por ejemplo, seguirá afectado a largo plazo. Estará entre los últimos sitios que volverán a tener un determinado movimiento comercial. Y eso entendemos que no ocurrirá este año. Otra zona afectada de la que no se sabe qué ocurrirá a futuro es Costanera.

Los situación de los restaurantes post cuarentena girará en torno a que nadie esté cerca de nadie, y que a partir de ahí hay que pensar un escenario gastronómico para el que habrá que modificar las formas de consumo. Las cosas no volverán a ser como las conocíamos por un buen tiempo. Habrá que olvidarse de los restaurantes con 200 o 300 personas. También se aplicarán restricciones en la cantidad de mesas disponibles en las veredas. Si bien es cierto que el sector necesitaría cubrir la mayor cantidad de cubiertos posibles por la nula recaudación en estas semanas, la realidad que impone la pandemia obliga a lo contrario.